Dos importantes ONG piden a Austria que apoye suspender patentes anticovid

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Viena.- Las ONG Amnistía Internacional y Médicos sin Fronteras hicieron este martes un llamamiento al Gobierno austriaco para que apoye la propuesta de suspender las patentes internacionales de vacunas, medicamentos y herramientas de diagnóstico contra covid-19 mientras dure la pandemia.

En una carta abierta enviada al Ejecutivo liderado por el canciller federal, Sebastian Kurz, piden que Austria impulse en el seno de la Unión Europea (UE) esta exención en la próxima ronda de negociaciones de miércoles y jueves en la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Sudáfrica e India hicieron una propuesta en ese sentido en octubre pasado año al Consejo de los Acuerdos de propiedad Intelectual (ADPIC), un anexo de la OMC.

Aunque cuentan con el apoyo de 100 naciones, aún se opone un grupo de países industrializados –la UE, Estados Unidos, Reino Unido, Japón, Suiza y Australia–, todos ellos con sedes de grandes farmacéuticas multinacionales.

«Si la lucha contra la pandemia se hiciera según las prioridades sanitarias y respetando los derechos humanos, lo primero que debería asegurarse sería la distribución global justa (de vacunas y medicamentos) y en base a las necesidades», reclaman las dos ONGs.

Además, defienden que liberar temporalmente las patentes es la solución «porque una pandemia solo termina cuando desaparece de todas partes. Por eso está en nuestros propios intereses ser solidarios».

AI y MsF acusan a las pocas farmacéuticas que actualmente están produciendo las vacunas contra el virus de generar «retrasos innecesarios» con las existencias, por estar «apegadas» a sus patentes, alcanzadas en parte gracias a investigaciones financiadas con dinero público.

Así, recuerdan que a nivel mundial hay medio centenar de farmacéuticas, también en países como India, Sudáfrica o Nigeria, que podrían colaborar en la producción de vacunas y medicamentos.

Además, critican a los países ricos que han adquirido cantidades de vacunas muy por encima de su número de habitantes –como es el caso austríaco– y exigen que «hagan las vacunas accesibles y sin burocracia para los países pobres».