Hombre le quita la vida a su esposa e hijastro cegado por la ira de los celos 

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En el vecindario East New York en Brooklyn, nos ponemos al tanto de un terrible e impactante caso de una familia dominicana que tuvo un desenlace fatal por causa del cumplimiento de las amenazas de muerte que había dado el dominicano Luis Collado a los suyos.

Luis, de 52 años de edad, finalmente cumplió su objetivo de acabar con su propia esposa, la señora Rosa Acevedo, de 43, pero eso no es todo.

También le puso fin a la existencia de su hijastro, Gustavo Devora Acevedo, de 26, en un hecho ocurrido el pasado viernes en la noche, poco antes de las 7:00 hrs., según la Policía.

Las disputas frecuentes entre Collado y Acevedo, las cuales fueron motivadas mayormente por celos, llevaron a un doble homicidio en el apartamento que compartían en la avenida Luisiana de ese vecindario en Brooklyn.

Collado fue arrestado y ahora está enfrentando cargos de asesinato y posesión ilegal de un arma. Al ser cuestionados por el hecho, vecinos relataron que las discusiones eran constantes, especialmente por los celos infundados de Collado, quien creía que su esposa le era infiel.

Los  antecedentes de violencia doméstica, Collado tenía una orden de restricción en su contra, según informes no confirmados por la policía.

El último altercado ocurrió una semana antes del trágico evento, donde Collado amenazó públicamente con matar a su esposa.

La tragedia se desencadenó cuando Collado regresó a casa después de cenar en un restaurante cercano. Según se informa, se oyeron disparos en la avenida Luisiana.

Esto resultó en el fallecimiento de Rosa, quien fue llevada a la morgue, y Gustavo, que expiró el sábado en el hospital Brookdale al ser llevado por paramédicos. Este último trató de defender a su madre, pero no fue posible evitar la desgracia.

“Él dijo: ‘La voy a matar, la voy a asesinar, le voy a disparar”, declaró el señor Víctor Cruz, uno de los vecinos de la familia.

Asimismo, contó que: “Caminaba hacia aquí y fue cuando escuché los disparos.”

“Escuché cinco disparos. Conozco a su hijo. Estaba defendiendo a su madre. Escuché que cuando Collado le disparo a su mamá, él vino corriendo por la espalda”